Dí: “Señor, esta semana que me has dado voy a dar lo mejor de mí”. ¿Cuántos vamos a ser personas que vivan con esa pasión de vida? Dile: “Hazme Señor una persona apasionada, que aprecie el buen vivir. ¿Cuántos creen que a vivir bien se aprende? ¿Sí o no? ¿Cuántos quieren  aprender a vivir bien? ¿Cuántos quieren vivir expectantes de lo que Dios quiere para su vida? ¿Cuántos la llevan en el corazón? El tiene cosas que tus ojos no las pueden ver. No veas las circunstancias, aprende a ver con los ojos de la fe. Dile: “Señor, hazme una persona de fe. Amén”.

¿Cuántos creen que podemos aprender de nuevo a vivir bien? ¿Qué es vivir bien? Si lo analizamos del lado económico, podemos decir que es ir de vacaciones a un paraíso, un buen hotel, suite con jacuzzi, vista al mar, buena comida, buen entretenimiento, etc. Parte del buen vivir económicamente puede ser que tengas la casa de tus sueños. Aquella casa linda, acogedora; un lugar donde vas a hacer tu hogar, tendrás los mejores recuerdos con tus hijos y las convivencias que más pueden llenar tu corazón. Te voy a desafiar hoy: ¿Qué tal que tú también puedas ver en el hogar que anhelas parqueados carros de lujo, uno para ti, uno para tu esposa, uno para cada hijo y uno de repuesto? ¿Qué tal acumular suficientes activos para darte unas vacaciones de un año? Todo está en tu mente. Repite: “Todo está en mi mente”. Tú eres reflejo de tus pensamientos. La Biblia dice que todo le es posible a aquel que cree. Si no empiezas creyéndolo, difícilmente lo vas a ver. Tienes que ser un hombre de fe que piense en locuras. Creer por cosas que no sabes cómo o con quién ocurrirán. Tienes que concebirlo en tu mente. Nada sucede si no lo has concebido en tus pensamientos. Parte del buen vivir es llenar tu mente de buenos pensamientos, sueños, ideas.

¿Qué hay en tu mente? Si me metiera en tu mente, sabría con quién te relacionas, qué haces. Tú eres reflejo de tus amistades. Nosotros que servimos al Señor, sería buenísimo tener un año de vacaciones para servirlo a El. Pensando en el área de relaciones, ¿cuántos creen que tener buenos amigos en la vida, vale la pena? Tener amistades que no estén interesadas en lo que tú puedas tener, sino que anhelen el éxito de tu vida, que deseen tu bien. ¿Cuántos anhelan amigos así? Pero debemos empezar nosotros a ser uno. Si te enfocas en hacer que una persona tenga éxito, ¿qué crees que pasará en tu vida? El arte de un buen vivir es ser una persona exitosa. Pero, ¿qué define el éxito? Eso depende de cómo cada quien lo quiera definir. Dios quiere darnos éxito en todo. Que tal, por ejemplo, en el área de las relaciones, tener un buen matrimonio. Los mejores matrimonios no son los que no se pelean, sino los que a pesar de los problemas, han sabido superarlos y llegan a ser matrimonios agradables a Dios. Por ejemplo, ¿qué tal criar hijos espiritualmente armados, preparados para recorrer lo que llamamos vida?

Te voy a contar un testimonio: Mi esposa y yo no podíamos tener hijos. Pasamos varios años tratando, nos sometimos a varios tratamientos y nada. Pero un día recibimos la Palabra. Estaba el pastor predicando en la Academia, y el Señor le dijo “hay una persona que le ha estado pidiendo algo al Señor, y hoy es la noche que lo recibirá. María Victoria, dice el Señor que tendrás un hijo y le pondrás por nombre Samuel, porque a Jehová se los has pedido. Mi esposa quedó embarazada y ahora tenemos dos hermosos hijos productos de la fe, porque nunca dejamos de creer”. Aún el médico cuando le hizo cesárea a mi esposa, no sabía esto. Ella le contó que llevábamos cuatro años intentándolo. El médico quedó sorprendido que ella pudiera concebir. Nos dieron la promesa de Samuel, pero primero nació Victoria. Al poco tiempo del primer nacimiento, mi esposa quedó embarazada.

El médico quedó sorprendido que mi esposa estuviera embarazada de nuevo. Al ver esto, nos dice: “Les quiero comentar algo: María Victoria tiene un caso de endometrosis severa, he tratado casos menos severos que este y no he tenido los mismos resultados, definitivamente, este es un milagro”. ¡El es un Dios milagroso!

Hoy te vengo a desafiar por un buen vivir para tu vida, llévalo en tu corazón, concíbelo en tu mente, decláralo, créelo con todo tu corazón. Yo le estoy creyendo a Dios por un tercer hijo y aunque no me lo creas, me lo profetizaron ya. Para el congreso de Ensancha, el profeta me dio Palabra, me dijo que tendremos otra hija y se llamará Sara. Esa mañana mi esposa había orado por el nombre de nuestra tercera hija. ¿Cuántos anhelan tener hijos llenos del Señor? Tienes una oportunidad muy grande en tus hijos. Lo que llevas se lo puedes transmitir, que desde niños reconozcan la Presencia del Señor. Hace dos días, llegué a mi casa y mi hijo se había golpeado su pierna, le pregunté cómo estaba y me dijo que Jesús ya lo había sanado. Si Dios ha hecho esto por mí, El lo hará por ti. Lo único que necesitas es: FE.

Independientemente de cómo quieran definir el buen vivir, ¿cuántos creen que Dios quiere que sean hombres y mujeres exitosos? No sin problemas. El único que no tiene problemas es el que ya murió. Y en nosotros como hijos de Dios, no empieza cuando morimos, sino en el momento que recibimos al Señor como nuestro Señor y Salvador. No creas que todas las bendiciones de Dios son cuando llegues al cielo, él quiere bendecirte aquí en la tierra. Tienes que creer que es aquí donde Dios te quiere bendecir.  Di conmigo: “El momento es hoy. Lo que tengo es hoy. El pasado terminó anoche, el futuro no existe, tengo HOY”. Vive cada día apasionadamente, expectante. ¿Quién te ha garantizado a ti que estarás mañana? Que triste sería que esa falta de fe no la podamos superar porque creemos que nos queda mucho tiempo. Y Dios se mueve en la gente que tiene ánimo, no en la gente triste o enojada. La mayoría de las personas cuando tiene problemas, se pone a llorar; dice: “Señor, ayúdame, ya no puedo más”. Pero tienes que tomar la decisión de ser una persona feliz, gozosa porque así siempre te va a bendecir Dios.

¿Cuántos creen que el cuerpo es templo del Espíritu Santo? ¿Cuántos hacen ejercicio? Eso es bueno, te hace sentir mejor, hay que cuidar el cuerpo.

Josué 1:8 Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él para que guardes y hagas conforme a lo que en él está escrito, porque entonces harás prosperar tu camino y todo te saldrá bien.

¿Quiénes quieren que todo les salga bien? Esto es una consecuencia de meditar en la Palabra de Dios de día y de noche. ¿Cuántos creen que sólo el Señor nos guarda? No salgas de tu hogar sin darle al Señor tu día. Qué tal si te levantas animado, haces ejercicio, te bañas, oras al Señor, declaras que el bien y la misericordia te seguirán todos los días de tu vida. Dile: “Señor, hoy declaro que será el mejor día de mi vida”. ¿Estás provocando que Dios haga algo? ¿Cuántos creen que sus palabras tienen poder?

Yo recibí al Señor hace diez años. Hace tres semanas, mi madre estuvo por primera vez en el grupo de estudio bíblico, después de diez años. Pero el Señor es fiel, dice: “Tú y tu casa serán salvos”. Que mi mamá estuviera ahí, fue reflejo de no quitar mi vista de la fe. Tu familia será salva a través de la fe que tú lleves.

Salmo 1:1-3 Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.

¿Quieres que tus manos sean prósperas en todo lo que hagas? Lo único que necesitas es creerlo, buscar a tu Señor de día y de noche.

Juan 3:2 Amado, yo deseo que seas prosperado en todas las cosas y tengas salud, así como prospera tu alma.

¿Qué quiere decir que mi alma prospere? Que yo crezca en el Señor. Alguien que medita de día y de noche es alguien que está creciendo en El, como un amigo. Yo a veces tengo reuniones, y voy al baño a orar, porque sé que Dios cambia la atmósfera al estar en comunión con El. ¿Cuántos quieren que la instrucción de Dios llegue a sus vidas en todas las áreas de su vida? Dios quiere darle propósito a tu vida, eso viene de Dios. Quienes logran tener el propósito en su vida son los que buscan a Dios. El ha preparado planes para nosotros. Repite: “propósito”. El propósito es parte del buen vivir. Los que logran el buen vivir son los que saben a dónde van, los que se acercan a ello. Como Pablo decía: He terminado la carrera.

Ese arte del buen vivir es algo que Dios te quiere dar. Yo le he puesto: el arte de la sabiduría es un reflejo de ser una persona sabia. Hay dos cosas importantes: la sabiduría es a menudo lo opuesto a nuestra naturaleza. Por ejemplo, dice la Palabra que el que quiera ser el mayor, debe ser el menor. La Biblia te enseña una manera distinta a la que tu mente pueda concebir. El que quiera ganar su vida, la perderá. Cuando alguien te habla ásperamente, no pueden darte una sonrisa, tal vez uno puede concebir en la mente “ahorita me puedo desquitar”, pero la Biblia te dice que la respuesta tiene que ser blanda.

Proverbios 15:1 La blanda respuesta quita la ira, mas la palabra áspera hace subir el furor. Este versículo está hablando de nosotros. Parte del buen vivir es aprender a controlar tus emociones. La ira, el enojo, el temor, la tristeza. La Biblia nos habla del dominio propio y es no dejar que tus emociones dominen tus decisiones. Di: “Señor, ayúdame a dominar mis emociones”. ¿Cuántos creen que la sabiduría requiere esfuerzo? Claro que sí. El cambiar nuestra manera de pensar, requiere esfuerzo. Las cosas de escaso valor flotan en la superficie, pero para encontrar perlas, hay que profundizar.

¿Cuántos quieren recibir pasión hoy? ¿Cuántos quieren salir de este lugar con una fe más grande que la que alguna vez han tenido? ¿Cuántos quieren salir de este lugar pidiéndole al Señor que le dé propósito a tu vida? ¿Cuántos anhelan saber que lograron el sueño de Dios en su vida? ¿Cuántos quieren llevar una vida balanceada?

Di: “Señor, te pido ser una persona balanceada, entera, próspera en todo lo que haga. Yo declaro propósito a mi vida, salud, finanzas, relaciones que bendigan mi vida. Relaciones que me lleven al propósito tuyo. Señor, en esta noche vengo a declarar que seré una persona que goce de tiempo recreativo. Señor, dame ese balance. Llévame, Señor, a la cumbre que has tenido para mi vida. Hoy declaro tener mi mente llena de buenos pensamientos. Declaro ser una persona segura de mí misma. Declaro que tomaré los desafíos, los retos, la adversidad con la mejor actitud que lleve dentro. Hablaré palabras de vida y no de muerte, de salud y no de enfermedad, de riqueza y no de pobreza, de bendición y no de maldición. Lo declaro en el nombre poderoso de Jesús”.

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