Matriz y ovarios infantiles.

A la edad de dieciocho años Maria Elizabeth Díaz y sus padres decidieron acudir al médico, ya que Elizabeth, aun no tenía periodos menstruales.

En abril 1993 el Dr. Erwin Arévalo, basado en los ultrasonidos, diagnosticó un problema hormonal que afectó el crecimiento de su matriz y ovarios, estos eran aun muy pequeños como para ser considerados fértiles.

Según los medicos éste fenomeno llamado “matriz y ovarios infantiles” dejaba a Elizabeth sin posibilidad alguna de tener hijos.

Siete años después, en mayo del 2000, Elizabeth es sometida a una operación de extracción de apéndice, en esta misma operación el Dr. Antonio Marroquín López extrae uno de los ovarios infértiles, ya que según su estudio  estaba dañado.

A raíz de  esto, Elizabeth cayó en una gran depresión. El hecho que los médicos diagnosticaran infertilidad permanente en sus órganos sumía a Elizabeth cada ves más en una gran frustración.

Para los médicos, el caso de Elizabeth era tan desconocido y raro como las posibilidades de que algún día llegaran a crecer sus órganos y si esto sucediese, el ovario que en el año 2000 le había sido extraído, afirmaba con más peso aun, la supuesta teoría de su infertilidad.

En el año 2006 Elizabeth acude al Dr. Ovalle, especialista en esterilidad. Esta vez se sometió a tres ultrasonidos, los cuales mostraron la matríz y un ovario, aún pequeños.
¡Jesús me dio órganos nuevos!

El 5 de noviembre del 2006 una promesa llega a la vida de Elizabeth, y con ella una esperanza para ver cumplido el anhelo en su corazón, Durante el encuentro al que Elizabeth asistió de Casa de Dios, recibió una palabra de parte de Dios “pondré ovarios y matríz nuevos”.

-“Estaba en el supermercado, ¡Cuando el Señor me sano!”- eran la palabras de Elizabeth, quien el dos de febrero de este año había recibido su milagro en la fila de un supermercado. –“Un frió intenso en mi vientre aumentaba cada vez más, El Señor me estaba sanando”-

Cinco días después, el siete de febrero del presente año, Elizabeth acude nuevamente  al Dr. Ovalle para confirmar por medio de un ultrasonido su milagro.

El Dr. Ovalle diagnostica, primero: la presencia del ovario que había sido extraído; segundo: el tamaño normal de la matríz y los ovarios fértiles; y tercero: ¡un embrión con cuatro semanas de gestación dentro del vientre de Elizabeth!.

-“¡Nada es imposible para Dios!”- fueron sus palabras el pasado domingo mientras testificaba a la congregación y al Pastor Cash del  milagro recibido de parte de Dios.

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