¿A qué edad se puede tener novia y casarse?

 

 

Es una pregunta, muy importante. Alguien una vez dijo algo muy importante: Que tú debes casarte cuando estés dispuesto a trabajar para que otro descanse; a dejar de comer para que alguien coma y vivir para que alguien viva, porque es así. Por ejemplo: tú te casas y no hay tales de decir: «será que trabajo o no trabajo; o mejor juego o hago deporte»; no es así, eso se acabó.

La mujer, por ejemplo, da a luz a su bebé y expone su vida; puede morir en el parto, o sea la situación se pone muy seria.  Si te pregunto qué edad tienes, y por ejemplo, me dices 17. Luego te pregunto a qué edad te quieres casar. Y me dices que a los 24. Eso quiere decir que piensas ser novio de la persona siete años. Tienes dos opciones: cortas o te casas, no hay una tercera opción.

Si sabes que estás tan joven que vas a cortar o te van a cortar, ¿para qué te envuelves en ese martirio? Porque el noviazgo se termina convirtiendo en eso; llantos, depresión, pleitos, no se hablan, malas notas, ¿cuál es la gana de sufrir así? Pero solamente tú vas tomando la decisión.

La otra opción es que te cases. Siete años para casarte, te desesperas, «metes las patas» y te casas así; porque sólo hay dos maneras de casarte: bien o mal.

Uno lo ve tan lógico y sencillo, pero es algo que muchas parejas no analizan al iniciar un noviazgo, y si no lo puedes pensar, es porque no tienes la edad para hacerlo. ¿A qué nivel está tu pensamiento para iniciar algo así? Hay otras cosas que de joven se pueden hacer, como tus estudios, prepararte, deportes, amigos; todo esto te va a dar un mejor futuro y un buen matrimonio. Muchas veces, por un noviazgo has dejado a tus mejores amigos, después cortas con el(la) novio(a), y te quedas sin pareja y sin amigos.

Temas relacionados:
| |

¿Te gustó? Compártelo en tus redes

También te puede interesar

Por amor a mi nación

Pastor Hugo López

Cumplamos con nuestros deberes ciudadanos, tal como Jesús nos enseña

El poder del testimonio

Pastora Sonia Luna

Nuestro primer testimonio, por el cual Dios es nuestro Señor, por el cual lo seguimos y servimos

La mujer que oye a Dios es una mujer de fe

El Señor no se glorifica en nuestras capacidades, sino en nuestra obediencia.