¿Cómo podré invocarte?

CONÓCENOS

 

 

Tenía un mal concepto de esta palabra porque hace muchos años nos juntamos con unos amigos venía del interior de la república e ignoraba muchas cosas y a alguien se le ocurrió decir que jugáramos ouia, no sabía a qué se referían.   En una cartulina escribieron  letras, números, pusieron un vaso con agua y dijeron que íbamos  a invocar el espíritu de gente que ya había muerto,  nos sentamos y  empezamos a jugar, había un silencio total y en un momento se escuchó un ruido me asusté y me fui, era el sonido de la puerta del lugar en dónde estábamos porque alguien había entrado.  Practicar estas cosas es pecado, no debe hacerse.   Se me quedó grabada la palabra invocar  y esa palabra se ha usado mal y hoy quiero que en la Biblia  encontremos el verdadero sentido de la palabra “invocar”.

Estamos aquí para invocar a Dios, a buscarlo, a entablar una relación con él, pero hay una forma de hacerlo, le aseguro que cuando sepamos hacerlo bien, vamos a evidenciar en nuestra vida las cosas sobrenaturales que son provocadas por invocar a Dios.

Los mayas invocaban y ofrecían sacrificios a sus dioses, el ser humano siempre ha buscado dioses para invocar, en la Biblia aparecen hombres que invocaron a Dios y también hombres que invocaron a otros dioses lo cual para Dios es abominación porque sólo hay un Dios verdadero, los demás son falsos.

Fui al diccionario y la palabra invocar significa demandar ayuda mediante una súplica vehemente y el otro significado es acogerse a una ley costumbre o razón.  Estos son dos conceptos que no debe olvidar porque vamos a encontrar en la Biblia qué es verdaderamente invocar a Dios, podemos pensar que invocar a Dios es orar, si, llamarlo, si, pero hay una manera en que Dios atiende nuestra invocación o llamado.   Todos estamos aquí para aprender a orar, a hablar con Dios, para tener una buena relación con él, pero hay un momento en nuestra vida donde seguramente usted y yo nos hemos encontrado en la necesidad de invocar a un Dios que responda a una necesidad vehemente que llevamos dentro.

Vamos a hablar de dos hermanos, Esaú y Jacob y era tal el enojo de Esaú  que quería matar a Jacob porque Jacob se quedó con algo que era de él, no hizo nada deshonesto, simplemente buscó la bendición de su padre porque el primogénito la despreció y la cambió por un plato de lentejas, ahora el hermano estaba enojado porque Jacob se había quedado con la bendición del Padre con la cual era para al primogénito, pero como el primogénito no la quiso la pidió Jacob, ahora Esaú quería matarlo.   La mamá de Jacob le dice que tiene que huir porque su hermano quería matarlo.

Génesis 28:10-22  Salió, pues, Jacob de Beerseba, y fue a Harán.  Y llegó a un cierto lugar, y durmió allí, porque ya el sol se había puesto; y tomó de las piedras de aquel paraje y puso a su cabecera, y se acostó en aquel lugar. Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella.  Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia.  Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente.  He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho.  Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía.  Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo. Y se levantó Jacob de mañana, y tomó la piedra que había puesto de cabecera, y la alzó por señal, y derramó aceite encima de ella.  Y llamó el nombre de aquel lugar Bet-el, aunque Luz era el nombre de la ciudad primero.  E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir, y si volviere en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios.  Y esta piedra que he puesto por señal, será casa de Dios; y de todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti.

Todos nosotros en algún momento hemos tenido una experiencia con Dios, todos hemos tenido una exposición al poder de Dios y sabemos que Dios está aquí.  Hay veces que Dios está en un lugar y no pasa nada porque nosotros no hacemos nada.  Este hombre tiene esa experiencia con Dios le da miedo pero dice: “Dios está en este lugar” y Dios le habló y al despertar tomó una piedra la cual usó como su cabecera, derramó aceite sobre ella, levantó un altar e invocó a Dios.

Jacob salió sin un centavo de su casa, su hermano lo quería matar, salió huyendo de su casa, su almohada era una piedra, pero en el momento en el que las cosas estaban de lo peor Dios le habló y le dio un sueño.  Cada vez que se encuentre en un momento de adversidad Dios siempre tiene algo que le quiere decir, Dios nunca se queda callado, siempre tiene una palabra para su vida, Dios le habló.   Levantó un altar, invocó a Dios haciendo un voto y le dijo “Señor, si me bendices, si me guardas, si me das vestido, comida y no sólo eso, sino que me haces volver en paz a la casa de mi padre, si transformas el problema que hay en mi casa, serás mi Dios y de todo lo que me des, la décima parte siempre será tuya”.  ¿Qué hace un hombre que no tiene nada ofreciendo?  Este hombre tiene fe, confía que Dios va a prosperarlo.

Muchas veces me pregunté por qué se dice:  El Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob y Dios me respondió, siempre he pensado que Dios se entregó a ellos, como que existió algo más entre ellos, por qué no dice “El Dios de Gedeón”.   Jacob invocó a Dios en la peor situación de su vida y Dios lo oyó y Jacob hizo un voto, si usted lee su Biblia cuál fue la condición postrera después de que Jacob hizo eso, a ese hombre le fue muy, pero muy bien.  Estamos descubriendo cómo invocar a Dios, no se trata sólo de decir “Señor, soy tu hijo, respóndeme, yo te creo”, eso está bien, pero hoy veremos cómo se invoca a Dios.

Mientras veía esto, Dios me llevó a otro conflicto entre hermanos.

En este pasaje vemos lo más terrible que a un padre puede sucederle, lo más difícil fue darse cuenta que entre sus dos hijos se había dado una discusión y fue tal el enojo que uno de ellos murió, ¿Se imagina el dolor que pudo causarle al padre saber uno de sus hijos mató al otro? Qué difícil ha de haber sido para Adán darse cuenta que uno de sus hijos decidió matar al otro.  Qué difícil habrá sido para el padre cuando se da cuenta que su propio hijo mató a su otro hijo, pero vamos a leer la historia y encontraremos algo muy valioso.

Génesis 4:8    Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.

Génesis 4:25-26 Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo, y llamó su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín. Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová.

Cuando leí esta parte entré en una confusión porque qué pasó, mataron a Abel y obviamente la tristeza del padre era muy grande, ahora aparece Adán y dice “voy a volver a engendrar otro hijo” pero este hijo era muy particular y la misma Biblia habla de eso en Génesis 5:3 Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set. Este hijo vino a llenar el vacío que Abel dejó, y los hombres comenzaron a invocar a Dios, nunca lo habían podido invocar porque habían matado al primero que lo hizo, lo mataron y junto con él se murió la actitud de invocar a Dios.

Dios quiere ser el Dios suyo, el Dios de sus hijos y el Dios de sus nietos, pero hay una forma de hacerlo,

Caín y Abel presentaron ofrenda a Dios, pero sólo una le agradó, la de Abel, Dios le dijo tienes que hacer cómo lo hace tu hermano, imítalo, Caín dijo que él lo haría como él pensaba que debía hacerse.  He escuchado a personas decir que lo de ofrendar no es con ellos, que ellos tienen su forma de hacerlo, pero la pregunta es si esa forma, es la forma que le agrada a Dios, ese es  el Caín que dice “No, lo haré a mi manera”.

Caín quedó vivo pero no hubo quien diera ofrendas a Dios, junto con Abel pararon las ofrendas.  Hasta que Adán levantó un nuevo hijo los hombres comenzaron a invocar a Dios.   Dios se proveyó de un nuevo hombre para recuperar lo que se había perdido porque ya no había sobre la tierra un hombre como Abel capaz de invocar a Dios, entonces Adán engendró otro.

Se recuperó el sacrificio, se recuperó el altar, qué casualidad que en esta historia de dos hermanos, uno quiere matar al otro, en la primera historia no lo mata, gracias a que hubo altar, en la segunda historia aunque hubo altar Caín mató a Abel, no me malinterprete, pero como que a veces llevamos un Caín dentro, el Caín te dice: “¿pero para qué vas a dar, cómo vas a sacrificar si no tienes, si das te vas a quedar peor?”  Ese es el Caín que quiere matar al Abel que quiere sacrificar, al Abel que sabe que una de las formas de hacer fructificar es en el altar.

Hace mes y medio hablé con mi esposa y decidimos sacrificar un dinero que incluso ya teníamos planificado qué íbamos a hacer con él, Dios me hizo recordar que esa fue la forma en la que alcancé mi primer carro, en el altar, tomé todo el dinero y lo entregamos, yo tengo dos carros, a la semana de haber dado el dinero tenía tres carros; mes y medio después he podido cosechar más de la mitad de lo que habíamos dado y sólo es el comiendo de todo lo que Dios tiene preparado a causa de haber ido al altar a sacrificar lo mejor que teníamos.    Esa es la forma de invocar a Dios, me di cuenta que dentro de mí había una lucha entre Caín y Abel, Caín dice no y Abel sí… y los hombres comenzaron a invocar a Dios.

Isaías 43:21-26 Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará. Y no me invocaste a mí, oh Jacob, sino que de mí te cansaste, oh Israel. No me trajiste a mí los animales de tus holocaustos, ni a mí me honraste con tus sacrificios; no te hice servir con ofrenda, ni te hice fatigar con incienso.  No compraste para mí caña aromática por dinero, ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios, sino pusiste sobre mí la carga de tus pecados, me fatigaste con tus maldades.  Hazme recordar, entremos en juicio juntamente; habla tú para justificarte. Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.

La persona cansada de Dios es aquella que no quiere saber más, que no está dispuesto a invocarlo más, que quiere hacer las cosas a su manera, que cree que a Dios hay que agradarlo de otra forma, no como estos hombres lo hicieron, a veces queremos que Dios haga algo sobre nuestras vidas pero no estamos dispuestos nosotros a hacer algo por él, Jacob lo entendió bien, él dijo que si Dios lo bendecía entonces iba darle, para que nunca se le olvidara la condición de donde Dios lo sacó y hasta dónde Dios lo había llevado.  Estos hombres que aparecen en la Biblia por lo que hicieron, hay hombres en la Biblia que cometieron errores garrafales que usted nunca ha hecho, pero aparecen allí porque Dios quería dejar un testimonio de que era mayor lo que ellos hicieron al levantar un altar que se olvidó de sus pecados.

2ª. Crónicas 7:14-16  Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra. Ahora estarán abiertos mis ojos y atentos mis oídos a la oración en este lugar;  porque ahora he elegido y santificado esta casa, para que esté en ella mi nombre para siempre; y mis ojos y mi corazón estarán ahí para siempre.

Set es usted, porque usted se recuerda que por generaciones no había un cristiano que se levantar a adorar a Dios, a Dios le dábamos limosnas, Dios no es limosnero.  Dios lo escogió a usted y lo tiene aquí porque quiere bendecirlo, verlo bien, quiere restaurar su vida, su familia, Caín es el que quiere matar su voluntad de dar.  Usted fue donde el brujo para conseguir un mejor trabajo, le leyeron las cartas para ver si había un mejor futuro, pero Dios dijo te enseñaré a invocarme.

Dios está esperando que lo invoquemos, el cielo ya no aguanta con tanta bendición que Dios quiere derramar sobre la tierra.  Existe el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, porque los tres levantaron un altar, por eso Dios dijo yo soy el Dios de ellos, yo le dije a Dios si eres el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, quiero aparecer allí también y  por eso sacrifique lo que sacrifiqué y vi como Dios empezó a bendecir mi casa y familia, mi deber es enseñarle a mis hijos, yo me encargaré que mis dos hijos hagan lo mismo porque quiero que mi Dios sea el Dios de ellos también y mis hijos heredarán una bendición mayor.

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