Fidelidad y lealtad

CONÓCENOS

 

 

A veces pensamos que fidelidad y lealtad son sinónimos, pero no es así, aunque el significado de ambas palabras se complementan para ayudarnos en nuestra relación con otros. En el matrimonio, por ejemplo, es indispensable ponerlas en práctica, lo mismo, en nuestra relación con Dios.

Fidelidad es la virtud de dar cumplimiento a una promesa. Al ser una virtud, significa que está en nuestro interior y que es posible aprenderla. Sin embargo, la fidelidad está sujeta a un contexto. Cuando firmamos un contrato de trabajo, podríamos ser fieles a las condiciones establecidas, pero al variar la circunstancia, podría terminar. Damos lo que está pactado en la medida que recibimos. Entonces, somos fieles porque respetamos el contrato, pero no somos leales. Porque la lealtad implica fidelidad a pesar de cualquier circunstancia. Por eso, una pareja que ha jurado ser fiel en lo bueno y en lo malo, en la salud y en la enfermedad, está prometiendo lealtad mutua. Cuando somos leales cumplimos lo que prometimos en medio de cualquier situación, positiva o negativa. Hasta un perro es fiel, pero si lo tratas mal, dejará de serlo porque no sabe ser leal, su fidelidad depende de la circunstancia.

Dios ha prometido salud, prosperidad y bendición para nosotros y para nuestra familia, pero no gozamos de ello porque nuestra relación con Él no es la mejor. Yo disfruto de una excelente relación con mi esposa, cosecha de años de fidelidad y lealtad que se ha visto a prueba muchas veces, especialmente porque somos humanos imperfectos y cometemos errores. Y lo mismo sucede con nuestro Señor. Lo que puede darnos depende del interés que nosotros mostremos por tener una sólida relación con Él.

Moisés es ejemplo de lo que se necesita para ser amigo de Dios, ya que podía platicar con Él cara a cara porque le servía y estaba convencido de Su misericordia y compasión1

Ahora el velo se ha roto y podemos acercarnos al Señor, pero en ese momento no existía Jesucristo, así que esa relación tan íntima se había forjado a fuerza de amor a toda prueba. Debemos buscar misericordia y compasión en las personas para saber que es posible hacer pactos de fidelidad y lealtad con ellas, ya que alguien dispuesto a amar sin medida será capaz de hacer a un lado los errores y seguir adelante a pesar de todo. Tú debes ser misericordioso y compasivo con las personas a quienes has prometido lealtad, porque solo de esa forma, las relaciones se consolidan y logramos pasar al siguiente nivel. Dios es fiel y leal, ya que siendo pecadores permite que nos acerquemos y tengamos una estrecha relación con Él. Pero llegar a ser Sus amigos de verdad, más allá del interés de un milagro o de apoyo, depende de nuestro interés por cultivar esa relación fuerte, sin obstáculos. Inténtalo, Él es misericordioso y compasivo para aceptarnos tal como somos.

La Palabra dice que nuestro Señor es fiel y sincero con quienes ofrecen lo mismo2

Es un intercambio de valores, necesario en toda relación. Si te presentas transparente, sin reveses delante de Su presencia, podrás pedirle que te cambie para poder amarlo más. Ninguna relación puede fundamentarse sobre la mentira, mucho menos la relación con Dios porque Él nos conoce, pero quiere que voluntariamente le abramos nuestro corazón, sin reservas. Entonces, si quieres una mejor relación con tu Padre debes servirlo, amarlo y obedecerlo. Pasar al siguiente nivel implica vivir lejos del pecado, aborrecer lo malo y cumplir Sus mandatos para ser dignos de la bendición que nos tiene prometida3

David sabía de fidelidad y lealtad al Señor. Lo demostró muchas veces, incluso ante al pecado que cometió, ya que confiaba en Su misericordia y justicia, y sabía que todo lo bueno viene del Padre4

Por eso, David nos enseñó que para consolidar nuestra relación con Dios y escucharlo, debemos ser humildes y rendirnos a Su deseo de salvarnos. El Señor tiene preparado un camino de bendición, no es hombre para mentir, pero está en nosotros que se cumpla al demostrarle lealtad. Sin embargo, si fallamos, Su infinito amor está dispuesto a rescatarnos, siempre que vea nuestro sincero deseo por estar a Su lado5

Una de las mayores muestras de lealtad se traduce en agradecimiento6

Acércate al Señor aunque te sientas inmundo como esos diez leprosos a quienes sanó, porque Él quiere liberarte de toda atadura para que te acerques confiado.

Fidelidad también implica servir con amor, de hecho, la palabra latina fidelitas de la que deriva el término, significa servicio. Es difícil, pero es justo. No tengas miedo, atrévete, haz el compromiso, porque Él te respaldará al ver que realmente lo amas a pesar de todo. Entrégale tu vida para que inicie esa íntima relación. Dale gracias porque Su fiel amor sobrepasa toda circunstancia, y lo encuentras a tu lado en medio de la alegría y también en medio de la angustia. Hagamos el compromiso de serle fieles y leales, prometamos corresponderle con servicio sincero y desinteresado porque sabemos que Él está junto a nosotros siempre y a pesar de todo.

 

 

1 Éxodo 34:4-7 relata: Y Moisés alisó dos tablas de piedra como las primeras; y se levantó de mañana y subió al monte Sinaí, como le mandó Jehová, y llevó en su mano las dos tablas de piedra. Y Jehová descendió en la nube, y estuvo allí con él, proclamando el nombre de Jehová. Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: !!Jehová! !!Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.

2 2 Samuel 22:26 en la versión Palabra de Dios para todos dice: Dios es fiel con los que le son fieles; sincero con los que le son sinceros.

3 Deuteronomio 7:9-14 explica: Entonces reconoce ahora que el SEÑOR tu Dios es el único Dios. Es un Dios fiel que mantiene por mil generaciones su pacto y fiel amor hacia todos aquellos que lo aman y obedecen sus mandamientos, pero castiga a los que lo rechazan y no demora en destruirlos. Así que tú debes obedecer los mandamientos, las normas y las leyes que hoy te mando. Si obedeces estas leyes y te aseguras de cumplirlas, el SEÑOR tu Dios mantendrá su pacto y el fiel amor que les prometió a tus antepasados. Él te amará, bendecirá e incrementará tu número. Te bendecirá con muchos hijos, y bendecirá tus campos con buenas cosechas. Te dará granos, vino nuevo y aceite. Bendecirá a tu ganado con crías y a tus ovejas con corderos, en la tierra que les prometió a tus antepasados. Tú serás bendecido más que todas las naciones y no habrá hombre ni mujer estéril entre los tuyos o entre tus animales.

4 Salmo 85:8-13 promete: Escucharé lo que hablará Jehová Dios;

Porque hablará paz a su pueblo y a sus santos,
Para que no se vuelvan a la locura. Ciertamente cercana está su salvación a los que le temen,
Para que habite la gloria en nuestra tierra. La misericordia y la verdad se encontraron;
La justicia y la paz se besaron. La verdad brotará de la tierra,
Y la justicia mirará desde los cielos. Jehová dará también el bien,
Y nuestra tierra dará su fruto. La justicia irá delante de él,
Y sus pasos nos pondrá por camino.

5Proverbios 16:6 advierte: Con misericordia y verdad se corrige el pecado, Y con el temor de Jehová los hombres se apartan del mal.

6 Salmo 136:1 Dios habla hoy aconseja: Den gracias al Señor, porque él es bueno, porque su amor es eterno.

 

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