Las tres P’s

CONÓCENOS

 

El Señor en Su Palabra nos pide que le demos prioridad a Él y a Su reino, porque todo lo demás será añadido. Además, dice que hagamos a un lado el afán ya que cada día trae sus preocupaciones1. Suena extraño que enfatice en que cada jornada trae su mal, pero se refiere al dolor y a los problemas que se enfrentan. Así que el mensaje de Dios es que no nos preocupemos por adelantado, ya que si Él es nuestra prioridad, el esfuerzo de cada día bastará para alcanzar nuestras metas. Por supuesto que todos enfrentamos problemas, y muchas veces parece que se acumulan, por eso es tan fácil afanarnos, pero el consejo es tomar las situaciones una a la vez, y resolverlas, ya que el afán solo agrega aflicción y podría sumar enfermedad, lo que nos incapacita para resolver todo lo demás. Aprende a invertir bien tus energías.

Entonces, ¿qué necesitamos para manejar el afán de la vida? Me gusta resumirlo como la fórmula de las tres P’s. La primera es “positivismo”, lo que implica fe, ya que no podemos ser optimistas sin la confianza en que nuestro Padre tiene cuidado de nosotros y nos sorprende con Sus maravillas. Incluso los animales como el león buscan su alimento y lo encuentran porque nuestro Señor ha hecho todo con perfecto equilibrio y Su obra muestra sabiduría2. Si estamos convencidos de esto, el afán se va porque esa capacidad para dejar todo en manos de Dios nos permite vivir y dormir tranquilos, con una paz que sobrepasa todo entendimiento. Hay dos caminos, o estamos convencidos de que veremos la mano de Dios o nos afanamos. La clave de nuestra actitud positiva es la confianza total en el Señor. ¿Duermes en paz porque siempre tienes abundancia? No, duermes en paz porque confías en Dios, y si no hay recursos, sabes que Él te sorprenderá, porque es tu Padre y tu Salvador3. Debemos enfocarnos en la bondad de Dios.

Otra actitud que nos mantiene positivos y optimistas es poner más atención a lo que tenemos que a lo que nos falta. Es un pequeño giro de perspectiva que hace la diferencia. Recordemos que cambiar pequeñas costumbres pueden ser la solución a grandes problemas. Aprendamos a ser agradecidos. ¿Hace cuánto no te acercas a tus seres queridos y los bendices con palabras de agradecimiento y de amor? Apreciar los grandes tesoros que Dios nos ha regalado nos ayuda a ver la vida con optimismo para seguir adelante. Si nos enfocamos en lo bueno, podremos enfrentar lo malo con mejor actitud. Si aprendemos a ver lo que tenemos por encima de lo que nos falta, seremos felices, sin importar cuál es nuestra situación, de abundancia o de escasez, tal como Pablo decía4. Debemos ser como los deportistas que aprenden la técnica de su deporte, pero sobre todo, aprenden a pensar, a controlar su mente y sus emociones para que no interfieran cuando están compitiendo. Así que ¡arriba ese ánimo! Si estamos contentos, todo es más fácil. Repite: “Debo estar siempre enfocado, siempre contento, siempre aprendiendo”.

Pablo decía que sabía vivir y sabía tener, mucho o poco, no importaba, porque esa situación no determinaba su forma de ver la vida y su misión5. Esa es una gran lección. Solo Dios puede darnos la sabiduría y las fuerzas para aprender a vivir, cualquiera que sea nuestra situación, porque solo Cristo nos fortalece para decir: “Todo lo puedo”.

La segunda de las tres P’s es el “presente”, lo que está íntimamente relacionado con el positivismo, ya que se trata de enfocarnos en lo que debemos hacer, y dar todo de nosotros para alcanzar nuestra metas del hoy, lo que nos garantiza avanzar con paso firme hacia el futuro. Dios le insistió a Josué que se esforzara y fuera valiente, y que obedeciera Sus mandatos. Le aseguró que estaría con él, por lo que no debía temer6. ¿Qué más queremos? ¡Si Dios está con nosotros, lo tenemos todo! No hay lugar para la mala actitud cuando creemos en esa promesa. Para bendecirnos, Dios pide que seamos esforzados y valientes. Él no consciente holgazanes y vagos.

Otro elemento importante de concentrarnos en el presente es convertirnos en nuestro mejor aliado. Tú debes ser tu mejor amigo, tu admirador número uno. No te quejes y digas que estás solo, porque Dios y tú son una pareja poderosa. Nada de insultarte cuando algo te sale mal. Debes animarte diciendo: “Eres un campeón, si fallaste ahora, seguramente la próxima te saldrá bien”. Tratarte bien no es vanidad, así como decirte “tonto” no es humildad. Sabemos que nuestra boca tiene poder, por lo tanto, háblate solo palabras positivas que te motiven.

La tercera de las P’s se refiere al “proceso”. Nuestro pasado y nuestro presente son fundamentos para el futuro. Vivir es un proceso, es decir que todas las fases están relacionadas, por eso es tan importante enfocarte ahora y hacer una cosa a la vez. Si te afanas, intentas acelerar el proceso y no logras nada. Un bebé debe gatear antes de levantarse y caminar. Sigue, avanza, no te detengas, enfócate, piensa positivamente, esfuérzate y alcanzarás la meta7.

Debes hablarte con las palabras de confianza y entusiasmo del Salmo 103:1-5: Bendice, alma mía, a Jehová,?y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová,?Y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades,?El que sana todas tus dolencias; El que rescata del hoyo tu vida,?El que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca?de modo que te rejuvenezcas como el águila. De esta forma, verás que le sacarás el jugo a la vida, en vez de sentirte exprimido por los acontecimientos.

Dale gracias al Padre por tu familia y por Sus bendiciones, incluso agradécele los años difíciles que has enfrentado y de los que saldrás vencedor. Con la actitud correcta, el mal no nos hace daño y renovamos nuestras fuerzas. Expresa con seguridad: “Seré optimista, esforzado y enfocado, viviré contento, aprendiendo y sirviendo al Señor”.

Versículos de Referencia:

1. Mateo 6:33-34  (DHH)dice: Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas. No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.

2. Salmo 104:20-24 (Palabra de Dios para Todos) explica: Tú haces la oscuridad y llega la noche,?entonces salen los animales del bosque. Los leones rugen cuando agarran su presa,?le piden su comida a Dios. Entonces sale el sol,?los animales regresan a su habitación a descansar, y la gente sale a trabajar?hasta el anochecer. SEÑOR, ¡qué numerosas son tus obras,?todas ellas nos muestran tu sabiduría!?La tierra está llena de tus criaturas.

3. Salmo 68:19 asegura: Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios?El Dios de nuestra salvación. Selah


4. Filipenses 4:10-11 comparte: En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.


5. Filipenses 4:12-13 continúa: Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
6. Josué 1:7-9 enseña: Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas. Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien. Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

7. Filipenses 3:12-13 comparte: No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús. Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

¿Por qué piensas que no tienes?

Juan Diego Luna

¿Por qué piensas que no tienes? Renueva tu pensamiento porque nuestro Padre nos da todo en abundancia. La Palabra nos comparte un pasaje sobre el ministerio de Jesús que me ha impactado. Luego de predicar y obrar la multiplicación de los panes para dar de comer a cuatro mil hombres, Jesús se fue con los […]

Doce generaciones de cristianos

Carla Hornung

Nuestra prioridad debe ser la íntima relación con Dios.

¡Sacúdete!

Samuel Rodríguez

Eres un sobreviviente y tienes unción para rechazar el ataque del enemigo.