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Regalos invaluables

Regalos invaluables

21 de marzo de 2023

Tiempo de lectura: 5 minutos

Dios nos dio un regalo con amor: Su Hijo Jesucristo.[1] Nuestro Padre nos da buenas dádivas.[2] Sus regalos siempre son oportunos y adecuados para nosotros, pero el obsequio primordial es la fe.[3] Yo pensaba que la salvación se debe ganar. Entonces nuestro comportamiento se fundamenta en el miedo a morir y no en la ilusión de vivir con Dios eternamente. Yo trataba de ser salvo por mí hasta que descubrí que la salvación es tan cara que solo se puede recibir gratis. Nos salva creer en nuestro Señor Jesucristo.

Si pudiéramos conocer los regalos de Dios no andaríamos buscándolos en donde no se debe.[4] Él dice que lo que recibiste como un regalo, como regalo vayas a darlo.[5] Aprendamos a dar regalos y a tener la humildad para recibirlos porque de lo contrario caeríamos en el orgullo. Sus obsequios son como si Él se regalara a sí mismo, por eso Pedro dijo que nos bautizáramos para el perdón de los pecados y de esa forma recibiríamos el regalo del Espíritu Santo.[6]

Los obsequios también son para nuestras generaciones.[7] Si Dios tuvo misericordia de nosotros, tendrá misericordia de nuestros hijos. El padre le regala al hijo, el hijo da el regalo del Espíritu Santo y el Todopoderoso nos da Sus regalos.[8] Nuestro Padre no nos dejará sin dones, los cuales podremos usar para bendecir a los demás. Tomemos la cruz de Jesús y sigámosle[9] porque en cualquier lugar se puede orar por las personas para que reciban bendición y sanidad.

Salomón, en toda su gloria, no pudo vestirse mejor que las flores.[10] Entonces, basado en la vida y el cuerpo, hay cinco regalos divinos. Miremos a nuestro alrededor todo lo hermoso que Dios creó. David primero vio y después dijo.[11] Estoy en desacuerdo con la religiosidad porque yo la practiqué. No crezcan en esas religiosidades que los apartan de apreciar los regalos del Señor. La vista hay que usarla para admirar Su creación. Eclesiastés es un ataque frontal la religiosidad porque nos invita a disfrutar de lo que comemos y de lo que bebemos.[12] Una cosa es tener hambre y otra es tener apetito. Dios te alimenta y te deja el paladar para disfrutar la comida. Él dejó la Santa Cena para que la degustemos.

Dios le reclamó a Su pueblo porque no fue capaz de comprarle una caña aromática, a pesar de cargarlo con sus pecados.[13] A pesar de ello, la Biblia menciona que Jesús se entregó como sacrificio y fue un olor fragante.[14] Nuestras oraciones son incienso delante de Él.[15] Sentimos el abrazo de un amigo, el de un padre y el de un hijo. Como cuando el hijo pródigo se fue, pero regresó: ¿qué quería hacer el padre? Abrazarlo y sentirlo.[16] Además, el Señor te dejó la audición para escuchar Su palabra cuando habla a tu corazón.[17] Él quiere que vayamos al cielo por la convicción de que necesitamos recibir a Cristo y Su perdón. Por eso están los dones del Espíritu Santo y el don de la salvación, pero también estos regalos que Dios nos dio.[18]


[1] Juan 3:16: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

[2] Santiago 1:17: Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.

[3] Efesios 2:8-9: Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.

[4] Juan 4:9-10: La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

[5] Mateo 10:8: Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.

[6] Hechos 2:38: Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. 

[7] Hechos 2:39: Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

[8] 1 Corintios 12:8-11: Porque a este es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

[9] Mateo 10:21: Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.

[10] Mateo 6:25-30: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo? Y por el vestido, ¿por qué os afanáis? Considerad los lirios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe?

[11] Salmos 8:3-8: Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites? Le has hecho poco menor que los ángeles, y lo coronaste de gloria y de honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos;

Todo lo pusiste debajo de sus pies: ovejas y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo, las aves de los cielos y los peces del mar; todo cuanto pasa por los senderos del mar.

[12] Eclesiastés 8:15: Por tanto, alabé yo la alegría; que no tiene el hombre bien debajo del sol, sino que coma y beba y se alegre; y que esto le quede de su trabajo los días de su vida que Dios le concede debajo del sol.

[13] Isaías 43:24: No compraste para mí caña aromática por dinero, ni me saciaste con la grosura de tus sacrificios, sino pusiste sobre mí la carga de tus pecados, me fatigaste con tus maldades.

[14] Filipenses: 4:18: Pero todo lo he recibido, y tengo abundancia; estoy lleno, habiendo recibido de Epafrodito lo que enviasteis; olor fragante, sacrificio acepto, agradable a Dios.

[15] Apocalípsis 8:4: Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.

[16] Lucas 15:20: Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.

[17] Lucas 15:25: Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas.

[18] Génesis 32:11: Entonces Israel su padre les respondió: Pues que así es, hacedlo; tomad de lo mejor de la tierra en vuestros sacos, y llevad a aquel varón un presente, un poco de bálsamo, un poco de miel, aromas y mirra, nueces y almendras.

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