Unción de multiplicación

CONÓCENOS

Tenemos demasiada predicación entretenida, que entretiene, pero no produce frutos. No estoy diciendo que no seamos buenos predicadores, sino que lleguemos a las necesidades y al corazón de las personas: de eso se tratan las parábolas.[1] Yo he visto iglesias “malísimas”, pero con buenos predicadores.

Hay cuatro tipos de terrenos diferentes: terrenos buenos, terrenos duros, terrenos pedregosos y terrenos con maleza. La primera parábola de Jesús habla de cómo el sembrador tiró la semilla y cayó un en un buen terreno.[2] Una persona es buen terreno cuando oye y entiende la Palabra, porque llegará a dar mucho fruto.

También hay quienes escuchan la Palabra en terrenos endurecidos, y por eso difícilmente la comprenderán.[3] Casi todos los que entran a nuestra iglesia en Colombia tienen el corazón duro porque de alguna u otra forma ha sido pisoteado.

Mi esposa tuvo una experiencia de soledad, horas de abandono en su casa, y cuando creció sufrió de abusos. Uno de los protagonistas de la película El corazón del hombre, uno de sus personajes fue abusado, y dijo lo siguiente: La cara que le ponemos a Dios, es la cara del papá que nos abusó, o de la persona que nos abusó. La cual me decía que no podría adorar a Dios por el sufrimiento que había pasado. Esto suele ocurrirles a personas que no pudieron ser ministradas. Mi esposa necesitó ministración y, solo al sanar su corazón, pudo tener un encuentro con Dios.

También están quienes escuchan la Palabra, pero fácilmente la olvidan porque fue sembrada en pedregales y no llega a echar raíz.[4] Aquí es donde salen a relucir muchos cristianos con malas costumbres, como tantos hay en redes sociales, criticando a otras iglesias y a creencias contrarias a las suyas.

Por último, está el terreno con maleza, que no permite que la semilla sea fructífera porque el terreno donde cayó está contaminado con pecado. No se trata de “calmar la bestia”, sino de echarla afuera. Hay pastores con muchos años de trayectoria que cometen pecados terribles porque no fueron discipulados. Si como pastor no predicas en santidad y no liberas a tus ovejas del pecado, no logras la unción de multiplicación.

Pídele a Dios que te ayude a ser buen terreno donde sembrar su Palabra y declara que expulsarás toda maleza que pueda afectar la semilla. Da gracias por lo que recibes de su mano y declara que tu vida será fructífera para otros.


[1] Mateo 13:13-15: Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: de oído oiréis, y no entenderéis; y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane.

[2] Mateo 13:23: Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

[3] Mateo 13:19: Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.

[4] Mateo 13:20-21: Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.

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