17 de noviembre de 2025
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Miles de personas viven en situación de calle en Guatemala, enfrentando a diario la falta de un techo, alimento y abrigo. Ante esta realidad, Casa de Dios, a través de Innovación Social, desarrolló el proyecto “Abriguemos con amor”, una iniciativa solidaria de alto impacto que busca llevar esperanza, abrigo y alimento a quienes más lo necesitan.
“Porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber; fui forastero y me diste alojamiento, necesité ropa y me vestiste”. Mateo 25:35-36 (NVI)
Los pastores Raúl y Olga Marroquín, junto al equipo de voluntarios de Innovación Social y la Asociación Viva Juntos por la Niñez de Guatemala, realizaron jornadas de transformación comunitaria en puntos estratégicos de la ciudad: en el pórtico del Portal del Comercio, en la zona 1 capitalina, y frente al Hospital General San Juan de Dios, donde entregaron alimentos, ponchitos y oraciones a decenas de personas en condición de vulnerabilidad.
“Junto con Innovación Social de Casa de Dios, hemos venido a apoyar un poco a las organizaciones que todos los días ayudan a personas en situación de calle”, expresó el pastor Raúl Marroquín, destacando la importancia de la responsabilidad social y el trabajo en comunidad para generar cambios sostenibles en el país.
Desde su fundación, Casa de Dios ha realizado proyectos de impacto y desarrollo social enfocados en el bienestar integral de las personas. A través de Innovación Social, la iglesia promueve una cultura de servicio y solidaridad con distintas acciones sociales que buscan transformar realidades, tender puentes de apoyo y reflejar el amor de Dios de manera práctica.
Una comunidad que comparte y transforma
Casa de Dios invita a toda la población —sin importar su credo o procedencia— a sumarse a esta obra de transformación comunitaria. El Banco de Alimentos de Casa de Dios, otro de los proyectos de ayuda social, mantiene una recolección permanente de víveres durante todo el año, y los primeros domingos de cada mes, durante los servicios dominicales (7:00 y 11:00 a. m.), se reciben donaciones de alimentos no perecederos.
Este 30 de noviembre, se llevará a cabo una recolección especial de fin de año, donde las personas podrán donar ponchitos, colchas, suéteres, chumpas, bufandas, gorros y todo tipo de prendas que lleven abrigo a quienes enfrentan el invierno en las calles.
“Abriguemos con amor” es más que una campaña: es una expresión de fe activa y compromiso social. Una muestra de que cuando la comunidad se une con propósito, la solidaridad se convierte en transformación.
Casa de Dios, mi casa. ¡Un lugar para compartir!
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