Asumir la responsabilidad para la continuidad de los bienes es el derecho de un hijo primogénito en la familia y en esta enseñanza se vislumbran sus dimensiones y trascendencia para cumplir con esta misión.
Esta enseñanza define la ruta para pedir lo que quieres y romper con la inestabilidad de alguien que vacila entre la fe y la duda, con lealtades divididas que limitan recibir un milagro de parte de Dios.
¿Tienes un gran listado de oraciones esperando que Dios te conteste y no ha ocurrido nada? Aprendamos que orar es una cosa y saber orar es otra, porque nuestro Padre escucha la oración y siempre tiene respuestas.
Ser maduro significa gestionar adecuadamente tu comportamiento y responder a situaciones adversas de forma aceptable o adecuada; esta enseñanza devela cómo evoluciona el alma de una persona generosa en el Reino de Dios.
En esta enseñanza aprendemos que la filantropía es más que una actitud solidaria y desinteresada hacia los demás, especialmente hacia quienes más lo necesitan, pues su práctica guarda una suprema recompensa.