La base fundamental de toda relación es una sólida amistad. En un matrimonio, la amistad es lo que tenemos antes de enamorarnos; y es lo que queda después de que se van los hijos de la casa. Y a veces no trabajamos la amistad como deberíamos hacerlo. ¿Qué tan valiosa es una amistad para que la Biblia me enseñe que Dios tuvo amigos?
El Creador del universo necesita tener amigos; el hecho de que sea el Todopoderoso Creador de todo no quiere decir que deba estar solo. Por eso, generaciones más tarde, recuerda a Su pueblo que ellos son descendientes de Abraham Su amigo.[1]
Pues acá Dios está diciendo que Él también necesita tener amigos. Y la Escritura dice que el que quiera tener amigos, primero debe mostrarse amigo[2]; y cuando Abraham le creyó a Dios, le fue contado por justicia y se le reconoció como amigo de Dios.[3] Entonces, tuvo que haber pasado algo: Dios se tuvo que haber mostrado como un amigo antes de que Abraham fuera reconocido como Su amigo.
Cuando una persona admite que tiene pocos amigos, tal vez sea porque no se ha mostrado amigo. La segunda cosa que puede estar pasando es que no solo no te has mostrado amigo, sino que tu exigencia para que alguien sea tu amigo es demasiado grande; exigencia que no te pones a ti mismo para ser amigo de alguien.
Entonces, cuando tú dices yo tengo amigos contados con los dedos de la mano. Son escasos porque no quieren ser tus amigos o son escasos porque no te has mostrado como un amigo. Por el contrario, cuando le dedicas tiempo a la gente, y son parte de tu vida, pues también cosechas amistad de la gente. Los amigos son superimportantes y todos podemos tener más amigos.
Hay tres tipos de personas que pueden ser amigos y, conforme pasa el tiempo, se irán probando. Aquel que está contigo cuando te va mal, pero te deja cuando te va bien, eso es irónico; posiblemente tenía una envidia oculta que cuando te vio destacar y salir, se alejó. El que está contigo cuando te va bien y te deja cuando te va mal por alguna otra condición. Y por último, el amigo que está contigo no importa cómo te vaya, cuando te va bien y cuando te va mal.
La pregunta es: ¿Qué tipo de amigo quiere ser Jesús contigo? Dice la Biblia que, aunque nosotros fuésemos infieles, Él permanece fiel. Porque no se puede negar a sí mismo. Una amistad no debe condicionarte. Tu manera de ser debe mantenerse intacta. Jesús jamás te va a bloquear; Él siempre va a estar contigo.
Cuando yo recibí a Jesús en mi corazón, me hice una pregunta: ¿Qué me ha hecho Jesús de mal, como para que yo no lo siga? Si lo único que Jesús ha hecho es amarme, estar conmigo en mis peores y en los mejores momentos de toda mi vida, según he podido recordar en mis tiempos de adoración, oración y meditación.
De mi infancia, también he recordado cuando yo lloraba y le protestaba a Dios reclamándole las cosas y le decía: «Pero no me hagas caso por la protesta, Señor». Así empecé a recordar cada momento y de pronto veo un hermoso futuro. Pero algo que me quebranta es que, en cada momento, ya fuera bueno o malo, siempre supe que Dios estaba conmigo porque Él es el amigo incondicional.
Pero cómo decirle amigo a Jesús, si todavía no le recibes en tu corazón. Le decimos: «Diosito mío, ayúdame, Diosito mío, quiero un trabajo», mientras Dios te dice: «estoy tocando a la puerta de tu corazón y ni siquiera me dejas entrar». Entonces, ¿qué quieres, que te ayude desde afuera, como si fuera tu consultor, tu asesor, pero no me recibes a mí como tal?
Siempre he dicho que me identifico con la acción de una mujer que entró a la casa de alguien, quien no le dio a Jesús agua para lavarse los pies; al entrar a la casa, ese alguien no lo saludó con beso, pero esta mujer se acercó y enjugó los pies de Jesús con lágrimas y los secaba con sus cabellos y luego les puso perfume.
Y Jesús le dijo: «Hey, Simón, entré a tu casa y ni siquiera me diste beso, no me diste agua para mis pies, y ves a esta mujer que con sus lágrimas me lavó los pies… y después dice: al que mucho se le perdona, mucho ama.[4] ¿Y a cuántos nos ha perdonado Jesús? Y si Jesús, hijo de Dios, quiere tener amigos, yo quiero ser uno de ellos.
No sé si ustedes quisieran ser amigos de Él. Pero no solo porque, qué bonito, Jesús, qué alegría, qué buen amigo. Ofrecerle tu amistad es ofrecerle tu corazón, pero tú dices: si supieras cómo está mi corazón. Pero es precisamente lo que necesitas: entrega tu corazón tal como está y Él se encarga del resto.
Recuerda, la vida no es fácil, es compleja. Y la manera de vivirla feliz es cambiarla de compleja a sencilla. Si sigues Sus consejos y Su Palabra, Jesús te va a simplificar la vida. Tanto, que Jesús dijo: No se afanen por qué han de comer o vestir; busquen el reino de Dios y todo eso les será añadido. Cuando dejamos de buscar el reino de Dios, perdemos lo añadido, y entonces buscamos otro tipo de reinos. Empecemos por componer la vida, y la vida solo la compone el reino de Dios, no la compone nada más, solamente Jesús.
[1]Isaías 41:8 (RVR1960): Pero tú, Israel, siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi amigo.
[2]Proverbios 18:24 (RVR1960): El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo;
Y amigo hay más unido que un hermano.
[3]Santiago 2:23 (RVR1960): Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios.
[4]Lucas 7:37-38 (RVR1960]: 37Ahora bien, vivía en aquel pueblo una mujer que tenía fama de pecadora. Cuando ella se enteró de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, se presentó con un frasco de alabastro lleno de perfume. 38Llorando, se arrojó a los pies de Jesús, de manera que se los bañaba en lágrimas. Luego se los secó con los cabellos; también se los besaba y se los ungía con el perfume.
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