En esta serie aprendimos que Dios sabe lo que necesitamos antes que lo pidamos, como dice la Escritura, pero quiere oírte pedir. Este día vamos a poner en manos de Dios los sueños que tenemos y vamos a aprender que Él también tiene anhelos.
El regalo de Dios para la humanidad es vida eterna en Cristo Jesús. La salvación de Dios es tan cara que solo gratis la podemos recibir, porque nuestro Padre Celestial desea que la tengamos.
Estamos interconectados en todo el planeta, porque Dios desea que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de Él; por eso es bueno orar por los reyes y los gobernantes para que tengamos paz. Entonces, al momento de poner tus sueños en las manos de Dios, preguntémonos: Padre, ¿tienes tú un deseo o anhelo en el que yo pueda ayudar? ¿Puedo darte algo que desees?
El Dios que todo lo tiene y todo lo puede, ¿tendrá algo que quisiera que nosotros le regalemos? Sí, Él dice que quiere que todos los hombres sean salvos. Eso significa que compartas el evangelio con todos tus amigos y aquellos que estén cerca. Por consiguiente, no puedes pasar la vida sin ver que una persona nazca de nuevo al compartirle el evangelio.
Dios sí tiene un deseo, sí le podemos dar un regalo a Dios. A Dios le causa tanta alegría cuando puedes presentarle una persona que le ha recibido y ha nacido de nuevo por tu invitación. Por un pecador que se arrepienta hay fiesta en los cielos, por eso podemos comprender cuánto le agrada a Dios que le demos ese regalo; lo que Él más anhela es ver un pecador arrepentido siendo salvo.
La reina Ester logra convencer al rey Assuero de Persia de que escriba un edicto para proteger a los judíos y que no los destruyan, los maten y los aniquilen.[2] Su tío Mardoqueo le recordó que si se quedaba callada ante la inminente muerte de su pueblo, ella sería la destruida y Dios podía levantar a alguien más para liberarlos.[3] Hoy, al igual que en esta historia, hay personas a nuestro alrededor con sentencia de muerte eterna y solo Jesucristo les puede traer la vida.
La diligencia de Ester salvó al pueblo porque ella se preparó para llegar a ser escogida como reina. La negligencia no ayuda a nadie. Ester estaba segura de que cuando la viera, el rey iba a tener el favor de Dios para ser la nueva reina. De esa cuenta, funcionó el plan de Dios, porque siempre ha querido que todos sean salvos.
Lo que quiero decir es que el plan de Dios para salvar a tu familia, a tus amigos y a tus colaboradores ya está en marcha. Dios ya tiene un plan para que tu familia completa vaya al cielo. La indiferencia que puede tomarnos ante esta realidad no viene de Dios. Mi familia, mis amigos y compañeros serán salvos. Por eso mismo, digamos todos: “Heme aquí, úsame para cumplir tu sueño, mi Dios”.
El apóstol Pablo dijo que como pecador era el primero y como apóstol el último, porque aunque seamos salvos, hemos sido pecadores toda la vida.[4] Si reconocemos eso, la gratitud emergerá de nuestros corazones todos los días. Dios no tiene necesidad de escucharnos; sin embargo, dice que inclinará su oído para oírnos. Por eso el orgullo es el peor pecado que el hombre puede cometer; ni Dios tiene ese orgullo, se humilla para atendernos.
Pablo fue escogido como un instrumento de Dios.[5] No era el mejor candidato, pero Dios lo escogió para que cumpliera sus deseos y así escribió la mayor cantidad de epístolas a todas las iglesias. Por esta razón tenemos que aceptar la soberanía de Dios. Pablo aprovechaba toda oportunidad para dar testimonio del plan de Dios.[6] Estamos viviendo un tiempo de gracia y favor de Dios en donde millones van a ser salvos.
Pedro señala que fuimos rescatados, no solo con cosas no corruptibles, sino las más codiciadas en todo el mundo.[7] Fuimos rescatados por la sangre de Cristo. Somos salvos porque Jesús derramó hasta la última gota de Su sangre. Para qué fuimos salvos, no solo para traerle nuestros sueños, sino también para llevarnos el sueño de Él.
Así como escribimos nuestros sueños en una boleta, Dios tiene sus sueños escritos en Su Palabra, donde dice: “Yo quiero que todos sean salvos; cree en mí y serás salvo tú y toda tu casa”. Entonces, podemos tomar la boleta de Dios con su sueño para ir y hacerlo realidad. Puedes decir: Padre, si tú deseas que toda persona sea salva, yo quiero contribuir en algo para ese regalo.
Hemos sido escogidos para anunciar las virtudes de aquel que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable.[8] Es correcto que todo el mundo ande buscando su propósito de vida, pero en Cristo Jesús existe el verdadero propósito de vivir. Y el propósito de vivir es que todo hombre y mujer conozcan que Jesús es su salvador. Así que no importa lo que hagas; si caminas en este propósito, te vas a sentir pleno. La historia de la humanidad está en juego. Pregúntate: ¿A dónde va a ir a parar la humanidad, infierno o cielo?
Cuando trabajas por un propósito eterno, te vas a sentir pleno, con o sin dinero, con o sin riqueza, con o sin casa, con o sin carro último modelo, porque la plenitud viene de conectarnos con el sueño de Dios, más que conectarnos con el nuestro. Te sentirás pleno, dichoso y extraordinario.
Finalmente, este es el día para comprometernos con el sueño de Dios, con el regalo que Él espera de nuestra parte.
[1]1 Timoteo 2:1-6 (RVR1960): 1Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 2 por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4 el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. 5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.
[2]Ester 4:12-17 (RVR1960): 12Y dijeron a Mardoqueo las palabras de Ester. 13Entonces dijo Mardoqueo que respondiesen a Ester: No pienses que escaparás en la casa del rey más que cualquier otro judío. 14Porque si callas absolutamente en este tiempo, respiro y liberación vendrá de alguna otra parte para los judíos; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino? 15Y Ester dijo que respondiesen a Mardoqueo: 16Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche y día; yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y entonces entraré a ver al rey, aunque no sea conforme a la ley; y si perezco, que perezca. 17Entonces Mardoqueo fue, e hizo conforme a todo lo que le mandó Ester.
[3] Ester 8:15-17 (RVR1960):15Y salió Mardoqueo de delante del rey con vestido real de azul y blanco, y una gran corona de oro, y un manto de lino y púrpura. La ciudad de Susa entonces se alegró y regocijó; 16 y los judíos tuvieron luz y alegría, y gozo y honra. 17Y en cada provincia y en cada ciudad donde llegó el mandamiento del rey, los judíos tuvieron alegría y gozo, banquete y día de placer. Y muchos de entre los pueblos de la tierra se hacían judíos, porque el temor de los judíos había caído sobre ellos.
[4] 1 Timoteo 1:14-15 (RVR1960): 14Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.15Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero.
[5]Hechos 9:15 (RVR1960): 15El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es este, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel;
[6]Hechos 16:31-32 (RVR1960): 31Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. 32Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa.
[7]1 Pedro 1:16-19 (RVR1960): 16 porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. 17 Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; 18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, 19sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,
[8]1 Pedro 2:9-10 (RVR1960): 9Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 10vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.
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