Conéctate a nuestro servicio en vivo
Conéctate a Intercesión
Casa de Dios

Bendición y multiplicación para tu vida

Pastor Cash Luna

08 de septiembre de 2026

Tiempo de lectura: 6 minutos

Recordamos que esta serie comenzó con pan y vino cuando Melquisedec, ese ser enigmático, aparece y provee pan y vino a Abram; como consecuencia de eso, Abram le entrega los diezmos, cuando no existía la ley, ni nada por el estilo. Allí empieza todo, y da inicio el cambio de vida de Abram. Abram sin h significa «el padre es exaltado»; Abraham con h es padre de multitudes. Dios no le cambió el nombre cuando tuvo su primer hijo; Dios le cambió el nombre para que lo concibieran. Entonces viene Dios y, siendo ya Abraham, tiene un hijo con Sara y Dios se lo pide. Deja en un punto a los criados porque ese era un asunto de Dios y él. Allí sube al monte y su hijo le hace la pregunta: ¿Dónde está lo que vamos a sacrificar?

Dios provee la semilla y la multiplica

La primera cosa para aprender es que Dios proveerá un cordero[1], pero Abraham sabía que era su hijo; sin embargo, en lo profundo de su corazón sabía que Dios proveería un cordero. El holocausto, sacrificio y ofrenda lo presentó Abraham, pero ¿quién le dio para presentarla? Fue Dios. ¿Quién le dio el carnero? Fue Dios quien proveyó. Él va a proveer para lo que está pidiendo. Lo que Dios pide, primero lo ha dado.

Es un acto de total confianza en que Dios va a proveer lo que te ha pedido. Y así sucedió; por lo tanto, Dios proveedor se hizo presente y a ese lugar se le llamó Dios proveerá. Cuando subieron al monte, no vieron el carnero. Fue cuando Abraham decidió dar su hijo en sacrificio en su corazón que Dios hizo aparecer el carnero para el holocausto.

Ahora bien, cuando se llama Abram, Dios le hace la promesa, pero es hasta que Él hace este ofrecimiento que Dios le jura que lo bendecirá, solamente después que obedeció dispuesto a dar su ofrenda en el monte. Abraham estaba seguro de que Dios proveería porque Dios nunca pierde cuando se trata de dar; nadie le gana a Dios en generosidad. Los necesitados de ofrendar somos nosotros porque Dios no tiene carencias para que le demos. Somos nosotros los que necesitamos ese altar para provocar a Dios. Lo que hizo Abraham acá fue provocar a Dios; no le pidió nada.

Cuando Dios prometió

Dios multiplicó y bendijo lo que Abraham ofreció, a su único hijo; por lo tanto, multiplicó el hijo ofrecido en multitudes de hijos, y lo volvió muy rico dándole mucho ganado, multiplicando así el carnero. Cuando Dios hizo la promesa a Abraham, la prometió y cumplió.[2] Si Dios prometió bendecirte con abundancia, es porque Él está más interesado en que la tengas tú, y no que la tenga un pecador. Porque incluso eso está escrito: la riqueza de los injustos viene a la casa del justo. Y el pecador acumula para darle a aquel que a Dios agrada. Tú decides dónde posicionarte; Dios no te da una de las dos… uno escoge en qué posición estará en la vida.   Esto es más maduro y profundo que simplemente diezmar u ofrendar.

Cuando Dios le dice a Abraham: «Te bendeciré con abundancia»; aquel momento detonó un cambio en la historia. Abraham cambió la historia porque mínimas acciones de fe pueden mover grandes cosas. Son pequeñas acciones que tomamos en la vida las que marcan un gran cambio… aunque a veces rehusamos lo pequeño sin ver todo lo grande que Dios quiere dar.

Dios le da pan al que come, pero el mismo que da pan al que tiene hambre, le da semilla al que quiere sembrar.[3] En otras palabras, si dices «yo no quiero sembrar», tampoco vas a recibir semilla, así de fácil, y se puede vivir con eso sin ningún problema.

Ahora bien, Dios me da semilla para sembrar y va a multiplicar mi sementera. Una sementera es el momento en que la semilla sembrada se multiplica, es decir, te va a dar una gran cosecha de lo sembrado. Lo que significa que puede dar una mejor cosecha. La escritura dice: Te daré lo mejor del trigo; quiere decir que a algunos les da trigo, pero a otros lo mejor del trigo, y eso es señal de que te ha bendecido. Entonces, sementera no es grano guardado para sembrar; sementera es grano sembrado para cosechar y por ello puedo declarar: “Dios va a bendecir mi sementera, tendré grandes cosechas”.

El principio de la sementera bendecida

Ahora me iré miles de años atrás, cuando Dios destruye todo con un diluvio y no quedó nada, ni nadie, excepto una familia que iba en el arca, según el libro de Génesis. Noé tuvo resiliencia. No había nada sobre la tierra; Noé debe vigilar que los animales se reproduzcan, que haya nuevos cultivos y un nuevo huerto… De aquí surge el poder de la siembra para la cosecha y la bendición de la sementera.[4] Noé edificó un altar y ofreció una ofrenda de olor grato a Dios, quien declaró que en adelante continuarían el día y la noche, el frío y el calor, la sementera y la siega. Si el día y la noche siguen, si el frío y el calor siguen… la sementera y la siega también siguen vigentes.

Que Dios te dé una gran cosecha no implica que la estés recogiendo, y pongan atención a todos los que siembran; tienes que estar atento al día en que la cosecha empiece a llegar. Porque no es lo mismo tener una buena sementera que tener un buen segador que recoge la cosecha.

Tú eres cosechador; no pienses que eres el que siembra y no serás tú el que coseche. Porque estar atento a cuando llegue la cosecha revela la fe que estás teniendo. No es fe tan solo tirar la semilla sin esperar la cosecha; eso es una negligencia como sembrador… Y algunos dicen: «Es que yo sembré, pero no coseché» o «Es que no se dieron cuenta cuando la cosecha llegó»; eso es diferente. Dice la Biblia que el hijo que no levanta la cosecha, sino que duerme cuando está la cosecha, avergüenza a sus padres.

Dios bendecirá mi sementera y mi cosecha

Jesús empieza su ministerio y lo hace enseñando la parábola del sembrador.[5] Y la semilla cayó en cuatro diferentes tipos de tierra y una de esas eres tú. Pero aquellos no entendieron de qué hablaba Jesús. Por eso fueron a preguntar su significado y Jesús les respondió que a ellos les correspondía saber los misterios del reino. Hay un misterio en esta parábola del buen sembrador. La primera parábola que hay que entender es la del sembrador; pues la semilla es la Palabra de Dios, la tierra somos nosotros, pero las emociones mal controladas se pueden llevar la Palabra, o sea, los afanes de la vida, el afán por las riquezas; el diablo puede robar la semilla y todo eso está contenido en esta parábola del sembrador.

Además, es la parábola que también sostiene la predicación del evangelio, porque aún la predicación de la Palabra de Dios se sujeta a esta parábola de sembrar y cosechar.

Finalmente, observa cuánta Palabra sembró Jesús, cuánta Palabra sembraron los apóstoles y, en un día, cuando llegó el Pentecostés, tres mil personas fueron salvas en un solo día, en un solo momento y con esa cosecha nació la iglesia. ¡Eso se llama una sementera bendecida!

Referencias

[1]Génesis 22:8-17 (RVR1960): Y respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos. 9 Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y lo puso en el altar sobre la leña. 10 Y extendió Abraham su mano y tomó el cuchillo para degollar a su hijo. 11 Entonces el ángel de Jehová le dio voces desde el cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí. 12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único. 13 Entonces alzó Abraham sus ojos y miró, y he aquí a sus espaldas un carnero trabado en un zarzal por sus cuernos; y fue Abraham y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo. 14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar, Jehová proveerá. Por tanto se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto. 15 Y llamó el ángel de Jehová a Abraham por segunda vez desde el cielo, 16 y dijo: Por mí mismo he jurado, dice Jehová, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu único hijo; 17 de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar; y tu descendencia poseerá las puertas de sus enemigos.

[2]Hebreos 6:13-14 (RVR1960): Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo, 14 diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente.

[3]2 Corintios 9:10-11 (RVR1960): Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de vuestra justicia, 11para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.

[4]Génesis 8:20-22 (RVR1960): Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar. 21 Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho. 22 Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.

[5]Marcos 4:9-13 (RVR1960): Entonces les dijo: El que tiene oídos para oír, oiga. 10 Cuando estuvo solo, los que estaban cerca de él con los doce le preguntaron sobre la parábola. 11 Y les dijo: A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; mas a los que están fuera, por parábolas todas las cosas; 12 para que viendo, vean y no perciban; y oyendo, oigan y no entiendan; para que no se conviertan, y les sean perdonados los pecados. 13 Y les dijo: ¿No sabéis esta parábola? ¿Cómo, pues, entenderéis todas las parábolas?

Temas relacionados:
| | | |

¿Te gustó? Compártelo en tus redes

Nuestro impacto social
a diciembre del 2025

Alimento

25,288,436

de tiempos de comida entregados

Alimento

294,337

de personas beneficiadas

Alimento

229,395

horas de voluntariado

Cash Luna
Sonia Luna
Iglekids
Intercesión
Mujer
Ensancha
Hechos
Lift Conference
Live and love
Ciem